Microbotox utilizado para mejorar la textura de la piel del rostro y cuello

Microbotox utilizado para mejorar la textura de la piel del rostro y cuello
9 octubre, 2018

 

rejuvenecimiento-facial

 

El Microbotox es un preparado de múltiples microgotas de toxina botulínica diluida, para ser inyectado en la dermis (una de las capas de la piel) y la capa superficial de los músculos faciales. Es utilizado para mejorar el contorno del cuello y la mandíbula, mejorar la textura, el color y el brillo esta zona del cuerpo.

Esta técnica es poco invasiva y no quirúrgica, precisa para mejorar las zonas donde se utilice. Se puede usar junto a rellenos para revoluminar los surcos anteriores y posteriores a la papada. El Microbotox es particularmente útil en pacientes que se someten concomitantemente a adelgazamiento facial con Botox para reducir ciertas zonas del rostro.

Para el tratamiento de la parte inferior de la cara y el cuello, se inyectan cientos de microgotitas de Botox diluido en la dermis o en el plano subdérmico inmediato para mejorar la textura de la piel, suavizar los pliegues horizontales, disminuir las bandas verticales del cuello y mejorar el ángulo entre el cuello y la mandíbula. Esta técnica ayuda a disminuir la actividad de las glándulas sebáceas y sudoríparas de la zona tratada.

La solución Microbotox se prepara en el interior de la jeringa mediante la adición de un pequeño volumen de lidocaína a la dosis calculada de toxina botulínica extraída de una botella estándar de Botox preparada con 2,5 ml de solución salina. Cada jeringa de 1 ml de solución Microbotox contiene 20-28 unidades de toxina botulínica por ml de solución y se utiliza para administrar 100-120 inyecciones. La parte inferior de la cara y el cuello generalmente requieren 1 ml por lado. Las inyecciones se administran por vía intradérmica con una aguja de 30 o 32 G que levanta un pequeño manto blanqueado en cada punto.

El autor de esta técnica tiene más de 1.867 casos documentados de Microbotox en varias partes de la cara (frente, patas de gallo, debajo de los ojos y mejillas) y cuello, la mayoría de estos pacientes se tratan en la frente o la parte inferior de la cara y el cuello.

La Toxina Botulínica (BoNT) ha sido aprobada para uso estético desde 2002. Desde entonces, los estudios clínicos y el uso experto han informado el cómo BoNT ejerce su efecto y el uso práctico de este producto en una serie de aplicaciones estéticas abriendo campo en el mundo del rejuvenecimiento facial.